Nací en Guatemala y me mudé a Estados Unidos a los 20 años persiguiendo el famoso sueño americano. Trabajé, hice lo que se supone que debía hacer y, en el camino, entendí algo clave: el verdadero sueño no es solo trabajar duro, sino tener opciones. Libertad de tiempo, de decisiones y de vida.
Empecé a invertir en mí y en conocimiento porque no hay mejor inversión que esa. Aprendí a usar mis redes como una herramienta real para crear ingresos, quitarme miedos y empezar a construir múltiples fuentes de ingreso. El marketing digital me permitió abrir puertas que antes no veía posibles.
Hoy sigo trabajando, pero ya no dependo de una sola forma de ingreso. Viajo cuando quiero, elijo cómo uso mi tiempo y sigo creando la vida que quiero vivir. Esta también puede ser tu vida. Todo empieza cuando decides invertir en ti y dar el primer paso.